CASOS DE ÉXITO
Como acusación particular, logramos la condena del acusado a 10 años de prisión por agresión sexual a una menor de edad y 6 meses por amenazas, pese a que la víctima denunció los hechos cinco años después. Su declaración, corroborada por indicios objetivos, cumplió los requisitos jurisprudenciales necesarios para fundamentar la condena.
Logramos la absolución de nuestro cliente frente a una acusación por lesiones. La prueba practicada no permitió acreditar ni su participación en la supuesta agresión ni el nexo causal con las lesiones denunciadas, existiendo además una limitación funcional en el hombro incompatible con la mecánica de los hechos imputados.
Como defensa, conseguimos el archivo íntegro de la causa por hurto y resistencia a la autoridad. La jueza acogió nuestra tesis defensiva: la imputación del hurto se basaba únicamente en que nuestro cliente había sido la última persona vista con el denunciante antes de que este se quedara dormido, sin que ninguno de los efectos sustraídos apareciera en su poder tras el registro policial. Respecto de la resistencia, ofrecimos una versión exculpatoria coherente y verosímil: se ocultó por miedo ante una pelea, sin advertir orden policial alguna. La insuficiencia de indicios determinó el sobreseimiento de ambos delitos.
Como defensa, logramos que la pena de 4 años y 6 meses de prisión impuesta a nuestro cliente, interceptado en Barajas con 22,5 kg de marihuana, fuera sustituida íntegramente por su expulsión del territorio nacional, con prohibición de regresar a España durante 10 años. De este modo, evitamos el cumplimiento de la condena en un centro penitenciario español y posibilitamos su regreso a Albania, su país de origen, conforme a sus intereses personales y procesales.
Como defensa, logramos la absolución de nuestros clientes, acusados de alzamiento de bienes y apropiación indebida tras recibir transferencias por un total de 180.000 euros. El Juzgado acogió nuestra tesis defensiva y concluyó que no eran titulares de la deuda, que no podía atribuírseles la actuación patrimonial realizada por un tercero y que no existía prueba de su participación en ningún acto de ocultación de bienes. La sentencia descartó íntegramente su responsabilidad penal y dejó sin efecto las medidas cautelares acordadas.
Como acusación particular, logramos la condena por un delito de abuso sexual —conforme a la legislación vigente en el momento de los hechos— de un acusado que accedió a la habitación de la víctima mientras dormía y realizó diversos tocamientos de naturaleza sexual. El Juzgado otorgó plena credibilidad al relato de la víctima, corroborado por los testimonios y por una grabación posterior, e impuso pena de prisión, prohibición de aproximación y comunicación, indemnización por el daño moral y las costas de la acusación particular.
